Tron Legacy

el 14.3.11   |  

"A veces la vida te obliga a olvidar deseos y esperanzas".

"Mi error fue buscar la perfección y no darme cuenta de lo que tenía delante".


Ante la pobre oferta cinematográfica de los últimos meses decidí, azuzado por las frías temperaturas, meterme en un cine del centro a reavivar el recuerdo nostálgico del original y ver que había dado de sí esta secuela del ya clásico título de la Disney.


Esta aventura pseudo-moralista a ritmo de sintetizador ochentero (gracias al buen hacer de los Daft Punk, en momentos demasiado cercanos a los sonidos de Vangelis en Blade Runner, en otros deudores de los ritmos del Oxygène de Jarre o de los scores del incipiente Carpenter de Asalto a la Comisaría del Distrito 13), me hizo abandonar la sala con un regusto a aquellas palomitas de la sesión continua del cine de barrio de mis tiempos de juventud, con la sensación de que en cualquier momento se interrumpiría la proyección con el conocido "visite nuestro bar".

Cierto que esta heredera tardía de la entonces incomprendida y revolucionaria TRON conformará tanto a nostálgicos como a nuevas generaciones de "usuarios" más acostumbrados a vacuos fuegos de artificio. Lejos quedan ya esos trajes de gomaespuma y la estética de los arcade Space Invaders de la germinal película, aunque claro está, tampoco ésta que nos ocupa supone hito alguno como fuese aquella allá en los ochenta, impacto que pese a lo innovador de su planteamiento, diseño de producción y la utilización de "efectos digitales" supusiese una tibia recepción y rechazo por parte de algunos (algunos animadores de la Disney se negaron tajantemente a participar en una producción que, de funcionar, temían les dejase en el paro). Sólo el paso de los años ha otorgado a esta pequeña joya su actual estatus de obra de culto (soy un total detractor del término, en base a la frivolidad con la que se usa tal etiqueta para denominar a una obra la mayoría de veces minoritaria, las otras catálogo de títulos de manual tomados como imprescindibles).


Con todo, esta continuación consigue que las casi dos horas de duración se pierdan vertiginosamente en una digna recuperación del testigo que dejase aquella, renovando y perfeccionando los elementos que aparecían en la primera cinta (las vestimentas de los programas, los vehículos del haz, los Reconocedores, las motos de haz de luz), sumergiéndonos de inmediato en un microuniverso ya conocido (hasta el mismo local de Flynn y el rayo que le digitalizase en aquel TRON del 82 están perfectamente reproducidos). Con todas las cartas sobre el tablero solo queda jugar una buena mano, y el director, un tal Joseph Kosinski, venido del mundo de la publicidad (¿quién no recuerda ese pedazo de anuncio del Gears of War al ritmo del Mad Word de Gary Jules?) hace muestra de su buen hacer, narrando las visicitudes en las que el desaparecido creador de la RED, Kevin Flynn, y su hijo Sam que acude a su rescate, se ven envueltos, enfrentándose esta vez no al CCP (Control Central de Procesos) como sucedía en el original, sino a la propia creación de Flynn, su alter ego digital CLU (clon digital con la apariencia de un joven Jeff Bridges) que en su afán de ejecutar las órdenes programadas por Flynn se erige en figura autoritaria en este plano de existencia digital. Nuestro particular Luzbel tiene un único objetivo, crear el sistema perfecto, llegando en sus ansias de conseguirlo hasta el siguiente paso lógico: eliminar la presencia humana, símbolo supremo de imperfección.


Acción, aventura, guiños de diálogo al TRON original y otros tantos a otras sagas más galácticas (decidme si no a qué os recuerda la torreta desde donde Sam torpedea a sus perseguidores en uno de los momentos finales del metraje), la presencia de una guapísima Olivia Wilde (en un personaje, Quorra, que me ha recordado en su carácter, no así en el look a lo Underworld, al de Milla Jovovich en El Quinto Elemento, y a la que veremos en esa marcianada de la Dreamworks encargada a Jon Favreau, el de los Iron Man, titulada Cowboys&Aliens, un western con alienígenas que, visto el trailer, me ha traido al recuerdo la original The Burrowers, claro que con reparto que llama la atención, empezando con el cerocerosiético Daniel Craig, la mencionada Olivia, Sam Rockwell y Harrison Ford, por mencionar unos cuantos nombres), un todo bien orquestado que, repito, sin demasiada parafernalia gustará tanto a las jóvenes generaciones como a los nostálgicos de la Spectrum.



Título Original: Tron Legacy
Año: 2010
Director: Joseph Kosinski
Intérpretes: Jeff Bridges, Garret Hedlund, Olivia Wilde, Bruce Boxleitner

Imdb
FilmAffinity
Rotten Tomatoes

Nadie se atreve aún...

¿Te animas a Comentar?

Si vas a dejar un comentario, procura tener habilitado tu perfil en Blogger o deja la url de tu blog (no enlace). No te preocupes si tu comentario no aparece al instante ya que ha de ser moderado previamente, pero prometo no demorarme mucho.

Publicar con el formulario clásico
ir arriba