El poco agraciado Martin malgasta sus días en una existencia insípida y gris: empleado como guarda de parking y ninguneado por sus vecinos, vive acomplejado y subyugado a los deseos de su anciana madre.
Lo único que alimenta la llama de la ilusión del abotargado muchacho es su pública obsesión por The Human Centipede y un secreto anhelo: emular al Dr Heiter y crear su propio centípedo humano, claro que mejorando el diseño original.
Cierto día decide desatar toda su conteniada rabia y, rindiéndose a sus incontrolables impulsos, comienza a secuestrar a los primeros voluntarios de su particular experimento... ¿logrará hacer su malsano sueño realidad?
El acomplejado Martin se enfrenta a su castradora madre
Cuando Tom Six presentaba hace un par de años en Sitges su Centipede he de reconocer que despertó mis simpatías. Esta suerte de cowboy urbano neerlandes construía de manera completamente irreverente y gamberra una historia en momentos escatológica a partir de una premisa no menos absurda: un mad doctor con un proyecto bastante peculiar, crear su propio ciempiés humano; vamos, un cúmulo de circunstancias ideal para disfrutar en una sesión de madrugada como de hecho hice, ya no por un argumento ejemplar, ni por una realización maestra, sino por constituir un divertimento fresco y carente de pretensiones.
El morboso juego de nuestro protagonista
Ahora bien, con esta secuela a todas luces innecesaria, el director se dedica a desandar el camino que casi sin proponerse ya había avanzado en su argumento previo: de la frescura de su absurda puesta en escena original pasa a transitar por los fangos de la violencia gratuita y el regodeo en lo desagradable, más preocupado por el alimentar un espectáculo polémico que por presentar algo mínimamente novedoso, dedicándose casi exclusivamente a prolongar la agonía del espectador al igual que el enfermo Martin con sus maltratadas víctimas.
Tom Six de autopromoción en su trailer: cuidado nenes, que os salpico
En este "nuevo" experimento disfrazado, tal vez, de cierta crítica moral o sociológica trasgresora (tal argumento podría esgrimirse como posible justificación para tal engendro hilando muy fino) Six simplemente se limita a exponer su ejercicio de egocentrismo y prepotencia malsanos, conformando para su caterva de seguidores un gran acto autofelatorio, aunque suene mal el decirlo, para su propia y exclusiva satisfacción que parece, no obstante, no ha satisfecho aún del todo, puesto que ha prometido una nueva entrega de sus lúbricas aventuras para el 2013, tiempo al tiempo...
Recordemos que este año el trabajo del holandés no se incluyó entre las seleccionadas para competir en el festival catalán, quizás por no encajar bien con la temática de la presente muestra, quizás y más probablemente por la polémica que arrastraba al haber sido prohibida su exhibición en Reino Unido (finalmente parece ser que podrá verse por aquellas tierras tras recortar unos dos minutos y medio de duración) evitando así meterse en un fregado similar al que se vivió con A Serbian Film (aún pendiente de resolución judicial). Y visto lo visto, que decisión tan acertada...
Título original: The Human Centipede 2 (Full Sequence)
Año: 2011
Director: Tom Six
Intérpretes: Lawrence R. Harvey, Ashleen Yennie, Maddi Black, Kandace Caine, Dominic Borrelli
Imbd
FilmAffinity
Rotten Tomatoes





Nadie se atreve aún...
¿Te animas a Comentar?
Si vas a dejar un comentario, procura tener habilitado tu perfil en Blogger o deja la url de tu blog (no enlace). No te preocupes si tu comentario no aparece al instante ya que ha de ser moderado previamente, pero prometo no demorarme mucho.